La leyenda de la laguna de Chignahuapan


La leyenda de la sirena Tlanchana

En la antigüedad, en la laguna de Chignahuapan que del náhuatl se traduce como “lugar sobre las nueve aguas existía una enorme variedad de peces y fauna acuática, por lo que los pobladores de la zona se caracterizaban por ser pescadores, ellos iban y venían por sus aguas, bendecidos con numerosos peces en cada uno de sus viajes de pezca. Las mujeres, los ancianos y los niños no participaban en esta actividad, ellos solo vendían e intercambiaban el fruto del trabajo de los hombres y hacían tapetes y canastos con las fibras de plantas de la laguna. 
Algunos pescaban desde temprano, pero había otros que preferían la pesca nocturna, sin embargo, en cualquiera que se eligiera, era un trabajo un tanto aburrido, inmerso en la soledad de la laguna, alejado de la orilla y a la espera de los peces. Al centro de la laguna había un islote; una piedra saliente o quizá muchas raíces juntas, se cuenta que en él algunos pescadores se vieron atraídos a acercarse y observaron a una mujer que peinaba su larga cabellera, ensoñados se sentían cada vez más y más atraídos, ella llevaba un collar de flores que adornaba su pecho y, en su cabeza llevaba algo parecido a una corona, los pobladores la llamaron Tlanchana, criatura del agua, dueña y señora de la ciénega. Ella era la madre y creadora de todo lo que había en la laguna, muchas veces se presentaba como una mujer normal, pero muchas otras veces la mitad inferior de su cuerpo se veía como la cola de una serpiente negra.
Los pescadores decían que ella solía llamarlos y los invitaba a vivir con ella al centro de la laguna, encantándolos y nublando su juicio, pero huían de ella, todos decían que ella era muy amable, algunos otros más valientes incluso mantenían conversaciones con ella.
Con el paso del tiempo y la llegada de nuevas personas al lugar, la historia de la Tlanchana fue desapareciendo y su figura se satanizó por la idea de que ella tenía cola de serpiente negra y eso, para muchas personas era una presencia demoníaca, por lo que después se cambió su historia y pasó a tener cola de pez en los cuentos y fue llamada "sirena" y poco a poco su historia fue esfumándose hasta casi desaparecer.



Ahora que sabes está increíble historia de la laguna de Chignahuapa, ¿no te dan ganas de visitarla y ponerle un poco más de atención? Si ya estás pensando en una escapada a este lugar te recomendamos comer en Rancho Doña Chuy, que te ofrece una gran variedad de platillos, desde antojitos y huaraches, hasta mariscos. 



Rancho Doña Chuy te ofrece hospedaje, restaurante, un jardín y un pequeño parque para niños.

Ubicación: paseo de la Laguna, Chignahuapan.
Teléfono: 797 971 2556

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